Hay historias que desde el primer momento sabes que están destinadas a ser inolvidables. La boda de Clara y Marcus fue, sin duda, una de esas celebraciones que se quedan grabadas en la retina, no solo por la conexión innegable entre ellos, sino por el entorno con historia que elegimos para su gran día, la Finca Quiñones.

Cada detalle fue pensado para que la pareja y sus invitados se sintieran en casa, envueltos por la magia de este oasis natural. Fue un día donde las emociones fluyeron con total naturalidad, desde los preparativos de la propia finca hasta el banquete final.

Finca Quiñones: El alma del norte de Tenerife
Situada en el municipio de Los Silos, la Finca Quiñones es una joya del patrimonio rural tinerfeño. Esta casa señorial del siglo XV no es solo un espacio para eventos; es un enclave que respira historia en cada una de sus paredes de piedra y madera noble.
Lo que hace a esta finca un lugar único es su ubicación privilegiada, rodeada por un extenso mar de plataneras. Este ecosistema natural, tan característico de nuestra tierra, ofrece una atmósfera de paz, frescura y una luz natural que transforma cualquier momento en una imagen de película.
Con espacios de gran amplitud, la finca nos permitió crear diferentes ambientes: desde una ceremonia íntima bajo el cobijo de los árboles, hasta un cóctel al aire libre donde la brisa del norte y la vegetación fueron los mejores invitados.


El banquete: Un festín
La disposición del banquete fue uno de los puntos fuertes del diseño. Con una estética impecable, las mesas se integraron armoniosamente en el entorno, manteniendo esa conexión con la naturaleza que buscábamos.
Cada detalle, desde la cartelería personalizada de El Taller de Su hasta la disposición de los centros de mesa, reflejaba la personalidad de Clara y Marcus, cuidando la estética hasta el último rincón.


Arte y energía en movimiento
Una boda es, ante todo, una experiencia sensorial. Para Clara y Marcus, la música no fue un complemento, sino el latido del evento.
Della Du y Los Vándalos Tenerife envolvieron la ceremonia y el cóctel en una atmósfera vibrante y sofisticada con su música en vivo.
El despliegue técnico de Musicalia Bodas —con un sonido impecable y una iluminación dinámica— junto al estilo inconfundible de el DJ Jonay Díaz, convirtieron el final de la velada en un recuerdo eléctrico. Fue un cierre magistral donde la energía y la felicidad fueron las verdaderas protagonistas.


Créditos y Proveedores
Lograr un resultado tan redondo es fruto de la colaboración de grandes profesionales que, con su trabajo, pusieron el corazón en este proyecto:
- Wedding Planner & Coordinación: Los Zapatos de Valeria
- Fotografía: La Sonrisa de Beatriz
- Catering: Gomeralia
- Floristería: Alejandro Floristería
- Mobiliario y Deco: Libellula & Co.
- Cartelería: El Taller de Su
- Sonido e Iluminación: Musicalia Bodas
- DJ, Sonido e Iluminación (Discoteca): Jonay Díaz
- Música en vivo: Della Du y Los Vándalos Tenerife
- Maquillaje: Jenifer Gutiérrez Makeup
- Peluquería: Carla Melián
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